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Con la conquista de la cocina internacional en Bogotá y el amor por probar nuevos sabores, los platos tradicionales de la cocina bogotana han ido cayendo en un paulatino olvido. En este artículo los antojamos de volver a los platos básicos de la comida cachaca.

Nuestras abuelas sabían hacerlo a la perfección: el llanto más arrebatado de sus nietos se calmaba con un suculento plato de comida puesto frente a sus ojos, la familia se unía en torno a una receta tradicional y los paladares se preparaban para degustar esas preparaciones hechas con el amor maternal.

Sin embargo, esa costumbre se ha ido perdiendo, en parte por la llegada de cocinas internacionales y también gracias al agitado estilo de vida de hoy en día. Los tradicionales platos de la cocina bogotana se caracterizan por ser elaborados y complejos, con largas horas de preparación y la exigente atención que se le debe prestar a cada uno de los ingredientes, estos son elementos que no permiten dedicarnos a ellos como se debe.

Aunque vale la pena ese esfuerzo, pues nos deleitamos con sus exquisitos sabores, cada vez es más difícil preparar un puchero o un ajiaco. Pero nuestra intención en Gourmet al Día, es invitarlos a volver a lo básico de estos platos, a recordar las recetas de nuestras abuelas.

La mayoría de platos de la cocina cachaca, nacieron con la mezcla de recetas muiscas y las influencias culinarias de los españoles. Esa es la razón por la cual casi todos los platos bogotanos tienen decenas de ingredientes, casi como si se tratara del recado de otras comidas.

La cultura andaluza siempre se ha caracterizado por el uso de gran número de ingredientes en sus recetas y, gastronómicamente hablando, esta es la mayor influencia que aún se conserva de la conquista española.

Platos como el puchero santafereño, tiene ingredientes tan variados como pollo, cerdo, res, longaniza, plátano, papa, yuca, mazorca, ajo, cebolla, entre otros. En cuanto al ajiaco, en un solo plato podemos encontrar arracacha, diferentes variedades de papa, guascas, alcaparras y crema de leche.

Esto hace que sean platos exigentes en su preparación, que sólo con la práctica pueden conseguirse con un sabor exacto al original. Pero también se caracterizan por su sabor delicioso, que conquista paladares nativos y extranjeros y que perduran a través de los siglos, sin importar las cambiantes costumbres culinarias de los bogotanos.

¿Qué tal almorzar este domingo con un puchero o un ajiaco santafereño? No hay mejor motivo para reunir a una familia que la cocina. Bien dicen que familia que come unida, permanece unida. Los invitamos a reunir a sus padres, hijos, nietos, sobrinos y amigos alrededor del olor de una buena sopa, como las de nuestras abuelas.

 

 

 

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