maracassEn la semana dedicada a la cocina mexicana, por Gourmet al Día, hablamos de todas las riquezas que este país centroamericano refleja en su gastronomía. ¡Un tema como para chuparse los dedos, con mucho picante! “Para todo mal, mezcal. Para todo bien, también”, este famoso refrán mexicano podría ser repetido con cada uno de los platos de la gastronomía mexicana, llenos de tradición e historia. Como si se tratara de una enciclopedia, los libros de cocina mexicana están llenos de los colores de su bandera. El verde, el rojo y el blanco están presentes en sus platos como una alusión a miles de años que construyen su identidad. Así, tanto aquellos ingredientes que forman el color de sus símbolos patrios, como otros que son la base de su alimentación, pueden contar mucho de México, desde los mayas hasta Emiliano Zapata. Es por eso que los mexicanos se sienten tan orgullosos de su gastronomía, que les enseña a los turistas acerca de su cultura por medio del paladar. De ahí la creación del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, organismo cuya finalidad es la exhibición de la riqueza de cada plato que durante milenios ha llenado los estómagos de los mexicanos.Pero no sólo este tipo de organismos avalan cuán valiosa es la gastronomía mexicana, la Unesco la declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en el año 2010, junto a la cocina francesa. Los mexicanos son los más conscientes de que gozan de toda una experiencia gustativa en su propio territorio, por lo que se comportan ante su gastronomía como lo harían ante algo sagrado. El desayuno, el almuerzo y la comida son momentos tradicionalmente familiares, donde generalmente las mujeres ponen todo el empeño en conseguir platos fabulosos para sus familiares e invitados, costumbre muy compartida en casi todos los países latinoamericanos. El maíz es, quizás, el ingrediente esencial en su cocina, pues constituye un elemento milenario y delicioso presente en las tan populares tortillas, de mayor consumo en México que el mismo pan. El maíz tiene más de 10.000 años de ser un ingrediente fundamental para la cocina mesoamericana, tiempo que le ha alcanzado para trascender fronteras y hacerse también un elemento usado para los platos de otras regiones del mundo. De igual manera ocurre con el chile, cuyos procesamientos para el consumo han influenciado otros procesos utilizados en ingredientes como la paprika. El picante es una característica fundamental en la cocina mexicana, ya que si no está presente en el famoso y exigente chile, también puede verse en toques más sutiles logrados con pimentones o pimientas. Los tomates, junto a los frijoles y el ya nombrado maíz, son uno de los vegetales más usados en su comida, los cuales además aportan el característico color rojo de sus platos. Uno de las recetas que más exalta la bandera mexicana es la de los famosos Chiles en Nogada, plato creado por religiosas del Convento de Santa Mónica cuando recibieron al héroe de la independencia y creador de este símbolo patrio, Agustín de Iturbide. Engalanando el lugar con el blanco de la religión, el verde de la independencia y el rojo de la unión, las monjas decidieron que el plato que comería el invitado también debería tener estos tres colores. El tequila es una de las bebidas más famosas de México, presente internacionalmente en cocteles tan populares como el margarita. Por su parte, el pulque ha ido perdiendo popularidad en el interior del país, aunque aún sigue siendo consumido en regiones rurales y los expendios del mismo ya son casi considerados sitios de culto. Otro de sus licores más representativos es el mezcal, obtenido a partir de la destilación de la planta agave. Por su historia, exquisitez, popularidad, elaboración y riqueza, vale la pena brindar por la cocina mexicana. Entonces, como dice una de sus más famosas canciones, que sirvan las otras copitas de mezcal.

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